La Sierra de Segura está recorrida por innumerables ríos y riachuelos que propician la proliferación de una fauna y flora difíciles de imaginar en estas latitudes para el visitante.
Si en La Toba sentimos especial cariño por alguno de estos ríos es por el Segura y el Madera, tributario del primero. Unos ríos de especial belleza, aguas frescas, tumultuosas, puras y cristalinas que antaño facilitaron el transporte de la madera de la sierra y hoy nos garantizan unos paseos junto a su cauce que nos harán perder la noción del tiempo. |